El Alcalde va desnudo.

Tenía el firme propósito de comenzar el año sin abusar de la crítica al gobierno municipal y dedicar mas esfuerzo a comunicar las propuestas y todo el trabajo que vamos realizando los compañeros de proyecto político en en Ayuntamiento. Pero es que no aprenden.

Pongámonos en situación.

Cabalgata de Reyes, organizada por el Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre, carrozas de municipales de colectivos y de particulares, que en teoría cumplen la normativa y un trabajo excelente de los cuerpos de seguridad, voluntarios y contratados para que todo salga bien y ante todo se garantice la seguridad de público y participantes.

El mayor o menor acierto en la decoración de las carrozas o los trajes, es como todo, opinable. En mi opinión van de lo cutre a lo aceptable, con honrosas excepciones. La falta de caramelos, la principal queja entre los ausentes que incluso llegaron a abuchear en varios puntos del recorrido a la comitiva, puede haber sido un fallo de la organización, que errar es de humanos. O eso o que las 3 toneladas de caramelos que se anunciaron han corrido la misma suerte que las miles de velas que desaparecieron del evento Medieval hace un par de años. Las cosas del concejal de Fiestas. (el mismo que participa en los rallyes pagado por empresas proveedoras del Ayuntamiento)

Pero dos aspectos muy destacables este año vuelven a colocar al sr Alcalde de mi pueblo y su gestión en lo mas alto del ranking del cutrerio y la prepotencia rozando ya niveles solo alcanzados por otro «ilustre» regidor como D Joaquin, que fue Don Jesus Gil y Gil.

Ya de por si las similitudes son notables.

En el Alhaurín de Villanova la ostentosidad urbanística, la fijación por las rotondas y avenidas de palmeras, su mayoría absoluta y apoyo popular basada en el uso de recursos públicos para rotar empleos, fiestukis varias, paellas y subvenciones a dedo, recuerdan día a día, al estilo del Alcalde de Marbella, el autentico inventor del populismo que paseaba a sus policías en Harley Davidson, llegaba al Ayuntamiento en Rolls Royce y concedía entrevista en su jacuzzi rodeado de modelos en bikini.

Pero, el pasado jueves, durante la cabalgata de reyes, D Joaquín, el Alcalde, exdiputado y exsenador del Partido Popular rizó el rizo y se marcó un Gil y Gil en toda regla.

Su paseo en una especie de triciclo eléctrico encabezando la comitiva, saludando y lanzando caramelos como el libertador que recibe los vítores de su pueblo agradecido y sus particulares «mamachicho» (brasileñas en tanga y plumas de carnaval participando en la cabalgata de reyes) reflejaron, en versión mas cutre, la misma forma de entender la política y el gobierno de una ciudad que los Gil, Berlusconi y tantos y tantos pseudocaciques de nuestra historia mas reciente.

D Joaquín, como ellos, se jacta de no ser un político al uso.; de considerarse de derechas para algunas cosas y de izquierdas para otras y aunque defiende los intereses del Partido Popular y vota religiosamente todo cuento le indican, posee la virtud de defender una cosa y la contraria,  de criticar la misma decisión que ha apoyado en el congreso por que afecta a su Ayuntamiento.

D Joaquín como ellos, considera a los ciudadanos de su pueblo como suyos y en mas de una ocasión se ha referido a si mismo como «padre de todos los alhaurinos». Y juega a identificarse en con el pueblo, para conseguir que quien lo critique parezca estar criticando no su gestión, sino al propio pueblo.

D Joaquín, se permite decir en un pleno que se salta las leyes y las ordenanzas por que es el que manda, y que si no coinciden con su actuación, habrá que cambiarlas. ( Así lo dijo literalmente cuando demostramos que incumplía las ordenanzas en su caseta de la Feria).

Es cierto que la mayor parte de lo ocurrido quedará en el terreno de las anécdotas, y que no dejan de ser temas menores.  Pero estas actitudes y la nula capacidad de autocrítica en alguien que gobierna desde hace mas de dos décadas, reflejan algo mas grave: Que D Joaquín se cree por encima de los demás, y ese es el primer paso para creerse por encima de la ley.

Lo triste, es que su entorno no se lo advierte, D. Joaquín, como aquel rey del cuento de Hans Christian Andersen está desnudo y rodeado de tirachaquetas, de esos que luego le darán la espalda, que siguen riéndole las gracias y haciéndole creer que los demás estamos equivocados.

Juan Manuel Mancebo Fuertes, es miembro de Electores-EQUO y concejal de Alhaurín Despierta en el Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre.

jmanceb.org

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